miércoles, 4 de mayo de 2011

Lucho Bermúdez, un colombiano universal

Lucho Bermúdez, clarinetista y compositor, es considerado uno de los más importantes intérpretes y compositores de música popular del siglo XX. La importancia de su obra musical radica en haber adaptado ritmos tradicionales colombianos como la Cumbia y el Porro, en ritmos modernos que se convertirían en símbolos de identidad nacional desde la década de los treintas, conservando una vigencia que los hace pasearse por el mundo en voces de interprétes variopintos y de la mano y el talento de DJs de distinta categoría y procedencia.

Lucho Bermúdez fue uno de los primeros innovadores que experimentaron con la adaptación de los ritmos locales del Caribe Colombiano, y que los adaptaron al lenguaje musical contemporáneo de la época. Fue quizá también el primer maestro que puso notación a cantos tradicionales negros que se venían interpretando desde hacía siglos por el área de la Ciénaga Grande del río Magdalena. Su obra tuvo y sigue teniendo gran impacto en otros países de América y el mundo. Lucho Bermúdez fue tal vez el principal responsable de haber hecho que la Cumbia y el Porro se convirtieran en estandartes de la música colombiana a nivel internacional desde la década del 40. Su obra musical siempre estuvo profundamente influenciada por los porros y fandangos interpretados por las bandas de los pueblos cercanos a Barranquilla y Cartagena.




Bermúdez nació el 25 de enero de 1912 en Carmen de Bolívar. Su formación musical empezó a los seis años tocando flautín. Sus primeras composiciones fueron marchas para bandas militares y algunos valses como "Lágrimas de una madre", compuesta a sus once años. Desde niño, participó en bandas militares como las de Santa Marta, Aracataca, y la banda municipal de Chiriguaná, en lo que fue su director.

Luego de 18 años de permanencia en Santa Marta viaja a Cartagena, donde dirige la Orquesto "A No. 1", del maestro Pianeta Pitalúa, uno de los pioneros del porro y de los sones costeños. Allí se vincula a Radio Cartagena y colabora en las primeras grabaciones de discos en Colombia realizadas en la emisora Fuentes, y realiza su primera grabación: el porro "Marbella". Posteriormente viajó a Bogotá para grabar con su "Orquesta del Caribe" fundada en 1939.



Su música de Cumbia, Fandangos, Mapalés, y Gaitas, tuvo gran acogida en la capital colombiana, y desde allí fue difundida al resto del país a través de la incipiente industria radial. En 1946 viajó a grabar a Buenos Aires en compañía de Matilde Díaz, la voz que le dio un estilo y una identidad propia a su música. Se cuenta que a pesar de que tanto el maestro como quien fuera su musa y compañera tenían el anhelo de hacer alguna grabación en Buenos Aires, y como quiera que no tenían dinero para llevar una orquesta, en la capital bonaerense se hiceron amigos, entre otros, de los célebres músicos tangueros Eduardo Armani y Eugenio Nobile, les enseñaron a tocar los ritmos colombianos y grabaron 60 composiciones que hoy son emblema de la música popular latinoamericana. Es de anotar que muchas de las grabaciones de clásico sabor costeño que aún se escuchan pertenecen a esta hornada argentina interpretada por Matilde Díaz que canta acompañada por un puñado de lunfardos bajo la batuta de Lucho Bermúdez.

De aquella grabación de la RCA Victor escuchemos a continuación "Navidad Negra", una cumbia de la que en algún momento tendremos que hablar no sólo por su letra mítica-religiosa sino también por las connotaciones sincréticas que guarda:

Lucho Bermúdez - Navidad Negra by Yo me llamo Cumbia

Sembrada la semilla cumbiera en las fértiles tierras porteñas, la obra de Lucho Bermúdez empezó a ser difundida en otros países de América Latina como Cuba, México, Perú, y Argentina. Después de varios meses de viajes y grabaciones Lucho Bermúdez se instaló en Medellín y formó su "Orquesta de Lucho Bermúdez" de la cual hacía parte el compositor Alex Tobar. Como Medellín era entonces la sede discográfica más importante del país, allí grabó y lanzó temas que se volvieron legenadrios en la discografía colombiana como "Salsipuedes" y "San Fernando", el primero dedicado a una casa del escultor Jorge Marín vieco, en las afueras de Medellín, lugar donde se reunían muchos artistas; el segundo al célebre club caleño por el que han desfilado los más importantes artistas del mundo.

Veamos una pieza de auténtica arqueología musical, en una vieja victrola en la que aún se puede distinguir el perro atento a "la voz del amo", en un acetato de 78 rpm, prensado por el colombiano sello Lyra... vamos, un verdadero mp3 de los años 30 del siglo XX:



En 1950, Lucho Bermúdez fue a grabar a México, donde conoció y trabajó con músicos como Benny Moré, Dámaso Pérez Prado y Tito Rodríguez, entre otros. En este país Bermúdez grabó alrededor de 80 discos. En 1951 se trasladó a Cuba (considerada en ese entonces como el centro musical más importante de América Latina) por invitación de Ernesto Lecuona, donde trabajó y grabó por más de seis meses con agrupaciones como La Sonora Matancera, Los Billo’s Caracas Boys, y Los Melódicos, entre otros. Posteriormente regresó a Bogotá donde trabajaría con su orquesta hasta el 23 de abril de 1994, fecha de su muerte.

Lucho Bermúdez fue un compositor muy versátil y prolífico. Se especializó en la composición de porros, cumbias, gaitas, fandangos, mapalés, paseos y merengues, todos ellos rítmos de la Costa Caribe colombiana. Adicionalmente trabajó con música del interior del país como torbellinos, pasillos y joropos. También experimentó con géneros populares de otros países como el bossa-nova, el tango, el mambo, chirivicos, chachachás, el jazz, y pasodobles. Además inventó nuevos ritmos como el tumbasón y el patacumbia. En su repertorio encontramos también salsas, guarachas, jalaítos, rancheras, cumbiones, danzonetes, sonsonetes, paseos.

Su obra es sobretodo reconocida por sus gaitas, boleros, pasillos, patacumbia, y tumbasones, descritos a continuación:

GAITA: Lucho Bermúdez es uno de los pilares de la música costeña. A él se le debe el auge de la gaita, un ritmo derivado de la cumbia. En los gaitas de Lucho se introduce un solo de clarinete, como en los conciertos sinfónicos. Aquí cabe resaltar la profunda influencio del jazz. Uno de sus primeras gaitas fue "Roberto Méndez", y entre sus gaitas se encuentran: "Taganga", "La gaita", "Gaiteando", "Minarete", "Los primos Sánchez".

BOLEROS: compuso boleros que hallaron su máxima expresión en la voz de Matilde Díaz: "Embeleso", "Te busco" (bolero guajira).

PORROS: "Kalamary", "Salsipuedes", "Borrachera", "Carmen de Bolívar", "Caracolí", "Porro operático".

PASILLOS INSTRUMENTALES: se destacan "Huracán" y "Espíritu Colombiano".

TUMBASÓN: este ritmo fue ideado por el maestro Lucho y era básicamente un juego de percusión. Constantemente se encontraba en una búsqueda de formas melódicas y rítmicas. Este ritmo lo lanzó en 1960.

PATACUMBIA: este ritmo es un híbrido, creado por el maestro y tomado del Pata-pata africano, al cual Lucho Bermúdez le agregó la cumbia. El patacumbia era como el tumbasón: un juego experimental de percusión.

No es posible terminar esta reseña apresurada sin dejar constancia de una joya bibliográfica del Youtube, una grabación realizada en 1960 en el Instituto Nacional de Radio y Televisión de Colombia, INRAVISION, en la que vemos al maestro dirigiendo su orquesta y tocando el clarinete, interpetando una de las cumbias más famosas que existen, "La pollera colorá", compuesta por el también inmenso e inmortal Wilson Choperena.



Bibliografía: Biblioteca Luis Ángel Arango, con información biográfica suministrada por la Fundación Orquesta Lucho Bermúdez y Juan Vicente Contreras. Apuntes personales a partir de recuerdos de una entrevista con Matilde Díaz y de conversaciones con el investigador y difusor cumbiero Ebiru Ojaba.

miércoles, 27 de abril de 2011

Google se pone el vueltiao

Coincidiendo con el Festival de la Leyenda Vallenata, el célebre buscador se ha vestido de colombiano en uno de sus doodles.

Que el poder de la Cumbia te acompañe.

domingo, 3 de abril de 2011

La Cumbia en Chile


En Chile, la cumbia fue igualmente introducida por las grabaciones hechas en Colombia, así pues la cumbia chilena nació cuando Luisín Landáez, un cantante venezolano, logró éxito con temas como “Macondo” o “La Piragua” y la colombiana llamada Amparito Jiménez que grabó en Chile “La pollera colorá” y otros.

Posteriormente, fue La Sonora Palacios el combo que logró que la cumbia entrara definitivamente en el gusto popular. La cumbia creada en ese momento era distinta a la cumbia original Colombiana, ya que se creo con un estilo de bronces y piano, la percusion ademas es mas rapida y la adaptacion de la gente con este ritmo fue en poco tiempo por su sencillez al bailar. Temas como: “El caminante”, “Los Domingos” y “El galeón español”, se hicieron muy populares.



En los años 60`s, estos temas tuvieron tal aceptación que luego muchos grupos chilenos que hasta ese entonces tocaban ritmos centroamericanos en hoteles y boites derivaron a la cumbia. Desde ésa época, este estilo musical, evolucionó de manera bastante particular al punto que ya se puede hablar de un sonido de cumbia típicamente adaptado en Chile. Pocos temas musicales han sido de trascendencia en el resto del continente, sin embargo, el “Candombe para José” del dominio público chileno, se ha hecho famoso en el continente al ser un tema adaptado a cumbia llamado “El negro José”.

La llamada Cumbia chilena, es un subgénero de cumbia, surgida en Chile en los años 60'. Al igual que en el resto de lugares a donde la Cumbia ha llegado, derivó de la cumbia colombiana. Y al igual que también lo viene haciendo en su viaje, al llegar a Chile se mestizó incorporando elementos de la música chilena tanto folclóricos como populares.



La más frecuentemente escuchada
Se cree que la “cumbia chilena” es la música más bailada en Chile, ya que ha estado presente en toda fiesta o celebración, de cualquier clase social, para personas de distintos grupos de edad, incluso en las celebraciones de Fiestas Patrias, donde se escucha y baila a la par o por sobre la cueca. El gusto del público chileno le sigue fiel y es una de las razones de porque otros ritmos mas tropicales nunca ha tenido tanto éxito en Chile.

Los combos de “cumbia chilena” se caracterizan por sus estar compuesta por agrupaciones de 10 o más músicos, llamados sonoras u orquestas, los que adaptaron la cumbia a un estilo propio al implementar y tocar la cumbia de manera distinta a la original.

Uno de los temas más escuchados es “Un año más”, del coquimbano Hernán Gallardo, grabado por primera vez por Los Vikings 5 en 1977, y posteriormente por La Sonora Palacios en 1980, trasformandose así en un verdadero himno para los años nuevos o cumpleaños. Sus exponentes más importantes y conocidos son La Sonora de Tommy Rey, La Sonora Palacios, Los Vikings 5, Giolito y su combo y Pachuco y la Cubanacán.

Veamos y escuchemos esta interesante versión de la cumbia "Un año más", éxito del compositor Hernan Gallardo Paves, a cargo del grupo chileno de Hot Jazz "Los Finelis", en un concierto realizado el viernes 15 de octubre de 2010 en la UAHC, Universidad Academia de Humanismo Cristiano. ¿Alguien duda de la universalidad de la Cumbia?



A inicios de los 90 la cumbia chilena se fue influenciando progresivamente por la chicha y la cumbia sonidera. Esas influencias dieron origen, a mediados de los 90, a la movida tropical u mal nombrada onda Sound, la cual fue fundada por el cantante y guitarrista Paskual Ramírez (proveniente de la agrupación “La Nueva Cosecha de Arica”) con su grupo Fantasía de Punitaqui en 1989, quienes fueron los primeros en grabar cumbias reversionando baladas pero con el sonido caracteristico de sintetizadores.

Algunos exponentes famosos del estilo Tropical o Sound: Amerika' n Sound, el Grupo Alegría, Tropikal Sound,Gran Sismo Tropikal, Hechizo, La Gran Magia Tropical, etc.

Su sonido es más electrónico que los estilos anteriormente mencionados, ya que es utilizado sintetizadores, guitarra eléctrica, bajo eléctrico y bateria electrónica, este fenomeno no se dio solo por las influencias de grupos mexicanos como Sonido Mazter y Grupo Ternura (Argentino), más bien fue el desenlace que desde los años 80 existian las bandas que tocaban cumbias para animar fiestas, casamientos, y bailes particularmente en el norte de Chile, por el hecho de permitirles transportarse con menos equipos y disminuir el numero de integrantes, reemplazando 2 o 3 trompetistas por un solo tecladista, se decidio preferir los instrumentos electronicos.

sábado, 2 de abril de 2011

Nadal y Djokovic se hacen colombianos


En el encuentro de exhibición que se llevó a cabo en Bogotá a finales de marzo de 2011, el triunfo fue para el español con un 7 – 6; 6 - 3. Un partido en la capital bogotana con un clima frío y muy nublado pero lleno del mejor tenis del mundo.

Para el tema que nos ocupa, sin embargo, lo más importantes es que tanto Nadal como Djokovic salieron hacia Florida, Estados Unidos para continuar con el calendario ATP... Y en su cabeza llevaban el símbolo cumbiambero por excelencia, nuestro sombrero vueltiao.

sábado, 15 de enero de 2011

Rafael "Lito" Barrientos: el salvadoreño más colombiano

Capítulo especial merece el nombre de Lito Barrientos cuya historia engalana la cultura de El Salvador, el país centroamericano que lo vio crecer y al que le brindó su gran talento musical que conquistó diversas fronteras. Hoy su nombre tiene un brillo especial gracias a la labor que hizo en pro de la música de su país.

Su verdadero nombre fue Rafael Barrientos y nació en Armenia, Sonsonate, El Salvador, en julio de 1915. Su padre, Pedro José Barrientos, era agricultor y su madre, Enriqueta Marroquín, era comerciante. Tuvo tres hermanos aficionados a la música que tocaban en una marimba titulada Bella Armenia. Uno de ellos, dedicado a la música, fue el primero en visitar como músico a San Salvador y después a Europa. Formaba parte de un grupo musical que se llamaba Marimba Atlacatl.



Lito fue alumno del maestro del coro del pueblo que vivía a trescientos metros de su casa. “Empezamos con la marimba, casi todos siempre empiezan de oído, pero como había un maestro de coro ahí en Armenia que formó una escuela de enseñanza musical, con él empecé a conocer las corcheas y las semi-corcheas”. Luego se unió al grupo de Toño Córdoba, un marimbista.

Fue comerciante y al mismo tiempo ejecutante de la marimba, en el grupo Alma India, al cual se integró cuando fue invitado porque lo reconocieron como hermano de Leopoldo Barrientos, quien ya era famoso en su ejecución.

Aprendió en Sononate la ejecución del trombón, gracias a su participación en la banda Rafael Álvarez Monchez. Recuerda al filántropo Gustavo Vides Valdés, un cultivador de Café de Santa Ana. Él los contrató para amenizar una fiesta de los trabajadores. Luego de la presentación inciaron tan buena relación que el señor Gustavo Vides Valdés les financió la fundación del grupo Pony Meca, que era la marca del café que él producía. Fue en 1935.



Su vida lo llevaría luego a Costa Rica, Panamá, Colombia y otras regiones de Centroamérica. Cuando fundó su orquesta debutó en San Salvador en el Casino Salvadoreño, esquina opuesta al Parque Barrios. Con el tiempo alcanzó el liderazgo total. En la radio tenía un programa semanal de una hora. En las fiestas cobraban de cincuenta a cien pesos, dependiendo del lugar, cuando un buen par de zapatos costaba dos pesos. La orquesta acompañó a Tongolele, a Lucho Gatica, a Muñíz, a Los Churumbeles de España.

En uno de sus viajes a Colombia grabó con la fábrica Tropical de Barranquilla “Burbuja y Pimienta”. Eso fue un cañonazo. También grabó para Discos Fuentes de Medellín el tema “Very, very, well”, obra de Antonio Fuentes y otro éxito tremendo en Colombia, Perú, Ecuador, Venezuela, México y Estados Unidos. Ese fue el éxito más grande que tuvo.

En la última estadía de nueve meses en Colombia, los músicos locales protestaron, hasta que por medio de una ley, lograron vedar el trabajo de la Orquesta Internacional de Lito Barrientos ––internacional porque sus integrantes eran de tres o cuatro nacionalidades–. En ese período conoció la cumbia que sólo se tocaba en la costa colombiana y con ella invadió a su país. “En el interior ...” –nos dice- “... se tocaba el bambuco, el pasillo, un montón de ritmos distintos que no tienen nada de vallenato, ni de mapalé, ni de porro, ni nada de eso, eso es solamente de la costa, que la componen Santa Marta, Cartagena, Montería, Barranquilla y en Cali también. A partir del primer viaje yo ya venía con cumbias; en un principio cuando iba a tocar a una fiesta me decían: –Ah! Miren, no toquen esa música, muy alegre, hombre. Así decían, porque yo les metía música colombiana: –No, no, no, no, no toquen música, toquen como tocaban antes... desde que fueron a Colombia ustedes están metiendo esa música que sólo es bulla, sólo es bulla, sólo es bulla–. Y ahora lo primero que piden es música alegre y tropical de Colombia. Influyó más cuando empecé a traer música de discos grabados. Yo traje discos de Los Melódicos y de la Billos Caracas, que nunca se habían oído aquí. Así se fue metiendo más. Al tocarse en radio la gente los fue oyendo y le fue agarrando sabor, hasta que se inundó de música colombiana, así es que esa música nosotros la trajimos pero porque la veníamos tocando”.



“Ya empiezo a traer música y sobre todo yo traía la que grabábamos nosotros allá. Entonces, como aquí no habían fábricas de disco, sólo la orquesta de Lito Barrientos sonaba, porque yo traía la música ya grabada y naturalmente por hacerle propaganda a la orquesta, impulsaba eso. Hice el trato con Ómar González para la Radio Reloj y se puso de moda en primer lugar la Radio Reloj dentro de El Salvador, vino el Pájaro picón, Por qué no te quitas el saco, Te estás poniendo flaca, y así un montón de música colombiana. Estamos hablando apenas de 1955”.

Autor de Son guanaco y Montserrat, es también fundador de la Unión General de Artistas Salvadoreños –UGASAL–, de la Sociedad de Autores, Compositores e Intérpretes –SACIM–, entre otras entidades, y propietario del sello “Discolito”.

Antes de partir para el Oriente Eterno, el maestro Rafael "Lito" Barrientos fue ganador de El Congo de Oro, galardón que otorga el Festival de Orquestas del Carnaval de Barranquilla, Colombia. También fue merecedor de la orden José Matías Delgado y la orden Hijo Meritísimo de El Salvador. En 2006 el premio Ingenio, de El Salvador, estuvo dedicado a su figura.

Mientras aparece por estos lares la versión del singular clásico del rock and roll colombiano, el "Very, very well", interpretado por el maestro Lito, escuchemos esta tradicional composición de la mano de otro maestro...

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...